En la actualidad las aplicaciones de la energía eléctrica siguen aumentando y el sector de la construcción acompaña a ese aumento. Desde maquinaria pesada que funciona con energía eléctrica como el caso de las grandes excavadoras que se emplean en minas, hasta excavadoras mini que se emplean en construcción que ya funcionan con baterías recargables o con suministro exterior de generadores eléctricos, pasando por las clásicas grúas torre y, sobre todo, la mayor parte de las herramientas portátiles que son necesarias para la ejecución de las obras. Llegado a este punto, no hay que olvidarse de los riesgos eléctricos que se presentan en las distintas actividades que realizan los trabajadores de la construcción. Si se examinan los datos de las estadísticas de accidentes de trabajo durante el año 2017 en el sector de la construcción, los accidentes por contactos directos o indirectos con la electricidad durante la jornada de trabajo, se aprecia que: - 0,3 % son accidentes leves. - 1,8 % son accidentes graves o muy graves. - 3 % son accidentes mortales. Este último resultado refleja que los trabajos con riesgos eléctricos tienen consecuencias muy graves que hacen necesario tomar las medidas preventivas necesarias para eliminar o minimizar el riesgo por contactos directos o indirectos con la electricidad Source: Fundación Laboral de la Construcción, gobierno de Espana