El KPI olvidado que podría transformar la estrategia de mantenimiento: IM (Índice de Intensidad de Mantenimiento) Dentro de mis años de experiencia sólo una vez escuché sobre este indicador y no precisamente estaba dentro de las métricas de medición de la compañía. En la industria hablamos constantemente de MTBF, MTTR, backlog o disponibilidad. Son indicadores esenciales en mantenimiento, sin duda. Pero hay uno que suele quedar en la sombra y que, bien interpretado, puede revelar verdades profundas sobre nuestra gestión: el Índice de Intensidad de Mantenimiento (IM). ¿Qué es el IM? El IM se calcula como: IM = Horas de mantenimiento / Horas de operación Este indicador refleja cuánto esfuerzo real en mantenimiento (en horas-hombre o de máquina) requiere un activo para mantenerse operativo. Es decir, cuánta "intensidad" debemos aplicar para que el sistema funcione. ¿Por qué es tan valioso? Hace visible lo invisible: Muchos equipos parecen confiables porque no fallan, pero requieren constantes ajustes, limpiezas, calibraciones o intervenciones menores. El IM captura ese esfuerzo que no siempre se refleja en las fallas. Detecta desgaste encubierto: Si un activo aumenta su IM sin fallar más, probablemente está envejeciendo o está siendo sobrecargado silenciosamente. Permite comparaciones más justas: No basta con saber si algo falla o no. Dos líneas de producción pueden tener el mismo MTBF, pero una requiere el doble de horas de mantenimiento. ¿Cuál es más eficiente realmente? ¿Por qué casi nadie lo usa? Porque exige registros detallados y sistemáticos de horas de mantenimiento, algo que no todas las empresas hacen bien. Porque no es glamoroso ni fácil de interpretar si no se contextualiza. Porque aún priorizamos la reacción por sobre la comprensión estructural de los activos. A lo que quiero llegar es que el IM no reemplaza a los grandes KPIs, pero los puede complementar con una mirada crítica y estructural. En un entorno donde buscamos eficiencia, sostenibilidad y optimización, no podemos darnos el lujo de ignorar cuánta intensidad estamos aplicando para mantener nuestro sistema en marcha. Quizás es hora de poner este KPI olvidado en el centro de la conversación. Los escucho.